Durante mucho tiempo trabajé con redes sociales y noté algo repetirse.
Los profesionales de salud abrían Instagram porque sabían que hoy es necesario estar presentes,
pero la mayoría no sabía qué publicar sin sentirse vendedores.
Publicaban esporádicamente, dependían de referidos o recibían solo preguntas de precio que no terminaban en citas.
El problema no era su experiencia ni la calidad de su servicio.
Era que su perfil no generaba confianza antes del primer mensaje.
Por eso empecé a trabajar específicamente con odontólogos, psicólogos, nutricionistas y profesionales independientes, ayudándolos a estructurar su perfil y su contenido para que un paciente entienda qué hacen y se anime a escribir.
No necesitas aprender marketing ni convertirte en creador de contenido.
Necesitas que tu perfil funcione como una extensión de tu consulta.
Después de organizar tu perfil y tu contenido, el siguiente paso es mantener constancia.
Muchos profesionales de salud saben qué hacer después de la sesión, pero al aplicarlo surgen dudas:
– qué publicar cada semana
– cómo mejorar los reels
– cómo responder ciertos mensajes de pacientes
– cuándo insistir y cuándo no
Por eso algunos deciden continuar conmigo durante el primer mes para asegurarse de aplicar correctamente la estrategia hasta que las consultas empiecen a llegar de forma regular.